Moringa y el cáncer

Moringa y el cáncer
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La moringa y el cáncer, ¿realmente puede esta planta combatir esta difícil enfermedad? Recibir un diagnóstico de cáncer es una situación que ninguna persona desea experimentar en su vida, como sabemos es una enfermedad inesperada. Y es que además del pánico de padecerlo, conlleva a la compra de medicamentos costosos, operaciones complicadas y dolorosas, salud en descenso, desmejora de la calidad de vida, entre muchas otras cosas. Si bien es cierto que la mejor forma de combatirlo es previniéndolo, estudios han confirmado que la moringa no solo mejora la salud y lo evita sino que además contribuye a eliminar esta afección de nuestra vida de manera natural.

Polifenoles de la moringa
Moringa y el cancer

La moringa podría ser una alternativa a la quimioterapia, el uso de esta técnica en el tratamiento del cáncer trae consigo una serie de efectos secundarios como el vómito, perdida del cabello, mucositis (llagas en el interior de la boca), anemia, infertilidad, toxicidad renal, irritación en la piel, entre otros. Es por ello que la ciencia lleva a cabo investigaciones constantes sobre cómo ponerle fin a este mal, y muchas de ellas tienen que ver con el poder las plantas para reducir o eliminar la aparición de efectos secundarios tras la quimioterapia. Investigadores han llegado a la conclusión de que la moringa ayuda a tratar varios tipos de cáncer entre ellos el de pulmón, piel y mamas.

Plantas medicinales para combatir el cáncer

La mayoría de las especies vegetales que se investigan para combatir el cáncer son plantas cuyas propiedades medicinales o sus usos curativos ya han sido probados para otras afecciones. Entre ellas tenemos, por ejemplo, el cardo mariano y la cúrcuma que han sido utilizadas para contrarrestar la toxicidad de los tratamientos en el hígado y los riñones, o el jengibre que sirve contra la sequedad bucal en la radioterapia y para evitar los vómitos durante la quimioterapia. Hay otras plantas como la celidonia, que se usan para preparar fármacos contra algunos tipos de cáncer.

Entre todas las plantas que favorecen el tratamiento del cáncer y se utilizan como complemento de esas terapias, el árbol de la vida, como también es conocida la moringa oleífera, es la que más llama la atención de los investigadores, cuyos usos son ampliamente recomendados por la medicina tradicional, en especial en la ayurveda. Lo cierto es que quienes practican estas culturas aseguran que las bondades del árbol son capaces de curar y prevenir hasta 300 afecciones.

Propiedades de la moringa para el tratamiento del cáncer

La moringa o moringa oleífera contiene una serie de elementos inmunoestimulantes y antioxidantes que juegan un papel fundamental en la prevención y tratamiento del cáncer. Entre los componentes anticancerígenos que tiene la moringa podemos destacar a los siguientes:

  • Polifenoles de la moringa

La moringa es muy rica en polifenoles, por si no lo sabes los polifenoles son un tipo de fitoquímicos (no son nutrientes esenciales pero tienen un efecto muy positivo en la salud), además son considerados como uno de los principales anticancerígenos de esta especie. Según investigaciones aplicadas a animales, los polifenoles protegen las células de los daños que causan los rayos X, evitan el desarrollo de células cancerosas e inhiben las mutaciones celulares.

Son compuestos que abundan en las frutas, por ejemplo son bastante conocidos los polifenoles del vinotinto, las pasas, el té, el café o el cacao puro. Igualmente contienen polifenoles los frutos secos, las verduras, las legumbres y los cereales. Los polifenoles de mayor importancia que posee la moringa son los ácidos fenólicos y los flavonoides. Los principales flavonoides que se encuentran en las hojas de la planta son la quercetina, la myricetina y el kaempferol. Asimismo, podemos encontrar la isorhamnetina, pero en menor proporción.

  • Vitaminas anticancerígenas de la moringa

Las vitaminas que contiene la moringa son anticancerosas ya que se trata de antioxidantes, entre ellas la vitamina A, C y E. La moringa posee un alto contenido de vitamina C, incluso mayor al de las naranjas, esta protege al organismo de la oxidación por parte de los radicales libres, los contaminantes y las toxinas, factores que aumentan la probabilidad de desarrollar tumores cancerosos. Cabe destacar que la vitamina C se descompone con facilidad por el oxígeno y el calor, por lo tanto las hojas de moringa se deben aprovechar preferiblemente cuando están frescas.

Otro de los antioxidantes que contiene la moringa es la vitamina A, esta al contrario de la vitamina C se incrementa en las hojas secas. La cantidad con la que cuenta esta planta supera por mucho a los alimentos ricos en este componente como las zanahorias o las calabazas. La moringa también presenta un alto porcentaje de vitamina E, comparable con los que aportan los frutos secos.

  • Glucosinolatos, taninos y saponinas para el tratamiento del cáncer

Los glucosinolatos son los compuestos azufrados que le dan ese sabor picante característico de los alimentos como el repollo y la mostaza. La propiedad más destacada de los glucosinolatos es su importante papel para evitar el desarrollo del cáncer. Los taninos contienen cualidades antibacterianas y antiinflamatorias, que se requieren para contribuir en el tratamiento del cáncer. Y por último tenemos a las saponinas las cuales en estudios recientes se ha demostrado su capacidad de prevención de esta enfermedad.

Aplicación de la moringa contra el cáncer

Además de las propiedades que hemos descrito anteriormente, se corrobora a través de estudios que la moringa es un excelente tratamiento contra varios tipos de cáncer, entre ellos la leucemia, cáncer de estómago, hígado y de piel. Investigadores descubrieron que el 97% de las células cancerosas murieron con un buen uso de la planta. De la misma manera, contribuye en un 80% a la prevención de la enfermedad. Los antioxidantes del árbol milagroso pueden reparar el tejido hepático y brindar una protección bastante completa.

A pesar de que todas sus partes son comestibles y contienen cualidades curativas, las propiedades anticancerosas solo se pueden hallar en las hojas y la corteza de la planta. Hasta el momento no se han encontrado beneficios relacionados en las semillas o en los frutos. A modo de prevención es recomendable que consulte a su médico de confianza antes de incluir moringa en su dieta diaria, por tratarse de una enfermedad que requiere cuidados especiales.

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